miércoles, 10 de septiembre de 2014

LA MORAL CANALLA DEL KIRCHNERISMO

Es ocioso explicar que la moral es una ciencia que trata del bien en general, y de las acciones humanas en orden a su bondad o malicia. Para despejar dudas, diremos que según el diccionario de la RAE la palabra canalla (Del it. canaglia) significa:

1. f. coloq. Gente baja, ruin.
2. f. ant. perrería (muchedumbre de perros).
3. com. coloq. Persona despreciable y de malos procederes.

Aclarado entonces el título de esta nota, pasamos a explicitar los argumentos que determinan la moral canalla del Kirchnerismo:
  •         Han falseado las cifras estadísticas de la economía durante una década, para ocultar la inoperancia y la corrupción del modelo.
  •          Han utilizado el poder para alcanzar sus fines inconfesables, postergando el desarrollo imprescindible del país para un desarrollo sustentable de su pueblo.
  •          Han usado y abusado tanto de la necesidad como de la ignorancia de los sectores más atrasados de la sociedad, para generar un clientelismo útil a sus mezquinas necesidades.
  •          Han dividido a la sociedad en estériles disputas para impulsar una ideología que atrasa medio siglo y que ha demostrado su inutilidad en cada sitio del planeta donde se aplicó.
  •          Han hecho la vista gorda ante los flagelos de la droga, de la inseguridad, de la anomia creciente de una sociedad sin normas de convivencia.
  •          Han soslayado la educación, base de todo progreso. Uno de cada dos jóvenes no tiene comprensión de lectura. El sistema educativo es caro, ineficiente y expulsivo
  •          Al final del ciclo vemos que el número de pobres e indigentes no ha variado, que la infraestructura general permanece en su obsolescencia, que han malgastado las reservas energéticas y que al descalabro general que generaron lo pintan con los colores de lo maravilloso.
  •          Han denostado a quienes alzan su voz ante la ominosa situación social, en particular la de los niños y los  jóvenes. Es decir el futuro de la patria. En la población urbana del país, la pobreza entre los menores de 18 años se estima en 38,8%. Así, unos 5 millones de niños y adolescentes son pobres, y, de ellos, unos 800.000 (9%), indigentes. En la población urbana total, la pobreza llega al 27,5%. (Fuente UCA)
  •          Han propalado falsías, negadoras de la realidad y engañando a los sectores ingenuos de la ciudadanía a través de sus voceros mercenarios.  Víctor Hugo Morales afirmó que las villas de emergencia son lugares dignos y que su crecimiento obedece menos a la pobreza que a la ventaja de estar cerca de la cultura que se ofrece en la ciudad de Buenos Aires.

·         La lista es más larga aún, pero la paciencia es corta. Solo resta esperar que el electorado opte por una moral política virtuosa que detenga la decadencia que nos abruma.



miércoles, 20 de agosto de 2014

LA BORRACHERA FINAL DEL POPULISMO


Tanto la estulticia que subyace en la ideología del pseudo progresismo a la violeta, como la contradicción insalvable entre el discurso heroico y la moral corrupta del régimen K, desembocan en este lamentable fin de ciclo, con su conjunto de decisiones y expresiones rayanas con el delirio.
Así, la impericia del gobierno ha generado un sinnúmero de males que arteramente disfrazan de aciertos.
Sin embargo, la única verdad es la realidad.
Allí están para vergüenza de todos, el desempleo, la recesión, la inflación, la falta de dólares, el cepo cambiario, los ajustes desesperados, el permanente flagelo de la pobreza que desnuda la falluta proclama de la década ganada, la mediocridad del sistema educativo, la inseguridad creciente, la impunidad y el auge del narcotráfico, el default de la deuda pública, la pésima administración del litigio con los fondos buitre, la incertidumbre económica con sus secuelas:
·         El cierre de empresas
·         La fuga de capitales
·         La falta de crédito
·         Las altas tasas de interés
·         La falta de inversión
·         La caída del salario real

Este calamitoso estado de situación, nos lleva a presumir que hay en la sociedad argentina una desmesurada proporción de ciudadanos que, cual los idiotas útiles a los que se refería Lenin en sus discursos a los bolcheviques, promueven, con la miopía de su voto, a una clase política que a la par que se enriquece escandalosamente, siembra el atraso y la miseria del pueblo.
En esta postrera embriaguez, las políticas ruinosas del Kirchnerismo comprometen el presente y el porvenir de todos.
Sería deseable que a partir de 2015, los que gobiernen  implanten un conjunto de medidas tendientes a revertir la paupérrima conciencia cívica de tantos que, por acción u omisión, han sostenido y sostienen a quienes finalmente los dañan con la endeble filosofía del pan para hoy y el hambre para mañana.

Reconocer los errores es uno de los caminos a la sabiduría.

jueves, 24 de julio de 2014

LOS IDIOTAS ÚTILES




En todas las fracciones políticas siempre existen, los que con gran propiedad, han sido llamados

"idiotas útiles". Ellos sin saber se incorporan detrás de una tendencia

que a lo mejor es totalmente la inversa de lo que ellos quieren.

Son idiotas, útiles para los otros.

Gral. Juan D. Perón

Discurso del 7 de febrero de 1974

 
En la jerga política, el calificativo de idiota útil (En ruso: Полезный идиот) era usado en el siglo pasado para describir a los simpatizantes de la Unión Soviética que vivían en los países occidentales.
El término se le atribuye a Lenin, fundador de la desaparecida URSS y que luego el General Perón aplicó a nuestra sociedad con inolvidable sabiduría.
Lenin refería como los "idiotas útiles de Occidente", a los intelectuales escritores y reporteros occidentales invitados a la URSS, que al regresar a sus países alababan las maravillas logradas por los comunistas que, en amañadas visitas guiadas, les mostraban hospitales, granjas, escuelas y fábricas, cuyas instalaciones habían sido especialmente preparadas o maquilladas con fines de propaganda.
En nuestro país no hace falta remontarse a la historia de la revolución bolchevique para reconocer a los idiotas útiles. No olvidemos que Argentina es una tierra generosa que nos prodiga abundantes ejemplos de éstos abominables especímenes cívicos.
Los idiotas útiles criollos contemporáneos, ahora en franca disminución, llegaron a constituir más del 50% de la ciudadanía. Con su miopía proverbial se creyeron el falluto relato de los K. Imaginaban que sus líderes llevaban adelante una revolución que multiplicaría los panes y los peces, gracias a la cual  todos y todas viviríamos tirando manteca al techo. Merced al cuento chino de los subsidios, de las jubilaciones sin aportes, de la emisión de billetes sin respaldo y de la clarividencia y patriotismo del finado K y su viuda, marchábamos sin escollos hacia una ejemplar sucursal  austral del paraíso.
Ínterin ese relato, una manga de vivos y aprovechados, fueran funcionarios, empleados públicos clientelares, artistas afines o una cohorte de vivillos, se enriquecieron durante la autodenominada  Década ganada. Emulaban la obsecuencia, el oportunismo y todas las virtudes K. que advertían en el exitoso vicepresidente Amado Boudou y otros próceres del Kirchnerismo.
Y así, merced a esa estulticia colectiva que prohijó la corrupción y el desgobierno, llegamos a dónde ahora estamos.
Parece que las leyes que antes aceptaron respetar cuando firmaron los pagarés sometidos a la Justicia de Los EE.UU. de Francia o Inglaterra ahora no les gustan.
Parece que los groseros errores de esta administración que soslayó desde 2005 el tema de los Holdouts, que desde 2007 envenenó la economía con una inflación epidémica y mortal, que paralizó el crecimiento económico sin haber jamás emprendido el camino del verdadero desarrollo, que abusó del desequilibrio fiscal y de las cuentas externas para comprar conciencias y ganar elecciones, que no modificó la pobreza endémica, la inseguridad, la relación del empleo productivo y formal con el trabajo en negro; han desencantado a más de la mitad de los antiguos simpatizantes.
Muchos idiotas útiles comienzan a preocuparse por estas severas cuestiones que señalamos.
Hipotecaron por los mendrugos de un presente mentiroso el porvenir propio y el de sus hijos.
Ellos, los idiotas útiles son corresponsables de estos nubarrones que hoy oscurecen el irreal cielo que ayer les prometieron.
Pero como son inimputables, solo podemos esperar que Dios y la Patria se lo demanden.

lunes, 23 de junio de 2014

PREMIO INTERNACIONAL GARZÓN CÉSPEDES DE MICROFICCIÓN DRAMATÚRGICA 2013.

MENCIÓN DE HONOR A LA OBRA: SALUD VINCULAR de Eduardo Protto (Argentina)


En la veranda de una casa de reposo, frente al mar. Se oye el sonido de las olas. Un hombre en silla de ruedas, con un yeso en la pierna derecha y vendajes en la cabeza, habla a público, como si fuera otro internado en esa institución.

 ¡Que linda que es Mar del Plata! Tenía pensado este viaje desde hace tiempo. Lo único que estaba fuera de programa era la estadía en este sitio. No es porque la atención sea mala, al contrario. Pero, como decirle…Imaginaba que sería un viaje de fortalecimiento interior, dado que la relación con mi amante, roída por el paso del tiempo se había derrumbado. Ayudó a la caída el cortejo de miserias de su menopausia incipiente y el cúmulo de sus exigencias. Esa carcoma taladró la unión y provocó la ruptura. Le aclaro que ninguno de los dos hizo nada por evitarlo.
Yo no moví un dedo porque estaba harto de aguantar la monótona secuencia de sus malestares, la merma de su libido y lo que era el basamento del quilombo: Su pretensión de que yo fuera Aladino y que con la lámpara mágica le diera todos los gustos.
Ella tampoco hizo nada para reparar las cosas. Acaso porque entrevió la magnitud del ajuste que se venía con la Realpoltik que diseñé: Yo aspiraba a una pareja en el sentido etimológico del término latino: Par-paris, verbigracia: Iguales.
Dicho de otro modo, basta de viajes al exterior y salidas caras a cargo del que suscribe. Ese proyecto de fifty-fifty fue el principio del fin, porque es sabido que las mujeres son más proclives a soportar la miseria espiritual que la material.
Es fútil la idea romántica del que muere por el desapego de otro. Siempre afirmé que el amor es una enfermedad benigna. Fuego helado que hace pasar las de Caín, pero que rara vez lleva a la tumba. Ese es el misterio.
Lo inescrutable son los caprichos del hado.
Resulta inconcebible que esa decadente climatérica enganchara un feligrés que la financie.
Créamelo, se levantó un fulano lleno de guita. ¡Y ni le cuento el auto importado descapotable que tiene!
Estaba escrito que este viaje ocultaba mi perdición.
Vea lo que es el destino…Yo cruzaba la avenida costanera, manso, en ojotas y malla rumbo a la playa en el preciso momento en que ellos pasaban a bordo del convertible. Me quedé estupefacto mirándolos. Ahí nomás una moto que venía a todo lo que daba me pasó por arriba. La saqué barata. Conmoción cerebral, fractura de fémur, costillas fisuradas y luxación de clavícula. Noventa días de yeso y una convicción absoluta: El amor no mata, pero el daño colateral que ocasiona puede ser ominoso.

viernes, 6 de junio de 2014

MANUAL DEL FUNCIONARIO K EXITOSO


El aprendizaje, concebido como la capacidad de adquirir conocimientos útiles incorporados a conductas duraderas, es por naturaleza una tarea infinita. Siempre aparecen situaciones novedosas que ameritan ser aprendidas.
El devenir histórico evidencia en vastos sectores de la sociedad argentina una reticencia ante las ventajas de aprendizaje. Dicho de otro modo, aparece a menudo una inclinación a repetir errores, atribuibles por lo general a circunstanciales intereses subalternos o a la estulticia colectiva. De ahí que tengamos los gobernantes que nos merecemos.
Alberdi en el siglo XIX refería una propensión social a negar nuestros intereses perdurables y concluía que la omnipotencia del estado es la negación de la libertad individual.
El Kirchnerismo es un régimen en el cual la corrupción es parte constitutiva y fundacional de su naturaleza y ha sido pródigo, en la promoción a las altas magistraturas del estado, a personajes que indudablemente poseían las adecuadas incapacidades para el cargo.
Así, exceptuando lo que haya que exceptuar, se han sucedido ministros, secretarios de estado, legisladores y vicepresidentes y otros conchabados de variopinto pelaje, cuya cualidad más ostensible era la aplicación correcta del manual de procedimientos K para acceder a los cargos.
Entre la docena de significados que el diccionario reconoce, un manual es algo:
 1. adj. Que se ejecuta con las manos.
 2. adj. Fácil de manejar.
 3. adj. Que exige más habilidad de manos que inteligencia.
Como vemos, todo manual implica habilidad manual, lo cual es particularmente notorio en el caso de los carteristas y saqueadores de todo tipo.
Advertimos que estas características generales están presentes en casi todos los perfiles de los funcionarios K. Naturalmente es deseable para su rápida promoción que posean además de habilidades manuales superiores a la inteligencia, una moral rastrera, una obsecuencia permanente, una avidez inconmensurable para saquear los caudales públicos e ingentes reservas de hipocresía para hacer pasar por bueno lo que es abominable.
Por caso, sirven de ejemplo las promociones políticas de Amado Boudou a la vicepresidencia de la república o de los recién llegados al Ministerio de Cultura.
La secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional del Ministerio de Cultura ofrecida a Ricardo Forster, tiene un nombre más largo que los talentos del secretario. El minucioso chupamedias del régimen K, quien ansiosamente esperaba una retribución a su obsecuencia, finalmente la obtuvo.
Al preguntársele cuál sería su sueldo como novel funcionario del estado, respondió con ironía que sin duda sería menos de lo que ganaba como trabajador privado.
He ahí la primera muestra de la mentada hipocresía de Manual K, imprescindible para su futura tarea. El filósofo a la violeta está registrado en la AFIP como monotributista categoría F, es decir la que corresponde a alguien que declara ganar $192.OOO al año. El sueldo del conchabo como secretario K será cinco veces mayor a sus ingresos actuales, sin considerar los etcéteras inconfesables.
Son las ventajas de la pertenencia y de la aplicación precisa del Manual del Funcionario K exitoso.

lunes, 5 de mayo de 2014

PAN Y CIRCO. Hipocresía, charlatanería y corrupción


Si uno tuviera al alcance de la mano algún oráculo para bucear en la historia que se escribirá en el futuro, digamos en 20 o 30 años, no nos sorprendería que los tres sustantivos que titulan esta nota: Hipocresía, Charlatanería y Corrupción, sean los que mejor definirán la década estropeada por la administración Kirchnerista.
La hipocresía emergerá al comparar serenamente el nefasto accionar del régimen y el mentiroso relato con que lo comentaban, tanto desde las primeras magistraturas como de los ministerios y las legislaturas indignamente subordinadas.
Ellos que venían a terminar con  la pobreza, la acabaron ocultando, hipócritamente,  tras una cortina de fallutas estadísticas, las mismas con que además escamoteaban la verdadera inflación, la indigencia y el desempleo. Quienes se decían los adalides de una revolución integral, resultaron ser los que manipularon las instituciones de la república y  los poderes del estado para mejor servir a sus fines inconfesables.
Aquellos que se pensaban como una vanguardia de iluminados, incurrieron en el charlatanismo al abusar de la cadena nacional y los medios de difusión cooptados maliciosamente, prodigando recursos desviados de las arcas públicas, para ocultar sus trapacerías, propalar sus tilinguerías y masificar la mediocridad de sus análisis y diagnósticos.
Y por último será la corrupción, emanada desde una sistemática estrategia de agigantar el estado a la par que lo cretinizaron para mejor dilapidar sus caudales en turbias politiquerías, que salvo raras excepciones, no modificaron el atraso, la ignorancia, la miseria y el malestar del pueblo argentino. Esa misma corrupción saldrá a la luz y pondrá un negro tilde a toda esta farsa sistemática.
Los K. fueron consecuentes y funcionales a la mafia que conformaron. Terminaran calificados por la historia como una secta de advenedizos que usaron la función pública como vil herramienta de enriquecimiento espurio, que los elevó desde oscuros profesionales de tercer orden a prósperos dirigentes, dueños de fortunas fabulosas.
No es novedosa la conclusión  inevitable: Los gobiernos desastrosos emanan de electores no menos desastrosos e irresponsables.
La antigua fórmula romana de panem et circenses aún resulta útil en estas tierras y en estos tiempos. No por remanida pierde su eficacia tendiente a favorecer a unos pocos y mantener tranquilos a los muchos, ocultando hechos infames.

Así lo denunciaba Juvenal en sus sátiras hace dos mil años:

… Hace ya mucho tiempo, de cuando no vendíamos nuestro voto a ningún hombre,
hemos abandonado nuestros deberes. La gente que alguna vez llevó a cabo el comando militar, la alta oficina civil, las legiones y todo lo demás, ahora se limita a sí misma y ansiosamente espera por sólo dos cosas: pan y circo

jueves, 10 de abril de 2014

LA KORRUPCIÓN TAMBIÉN ES VIOLENCIA


 
El término violencia está generalmente asociado al daño y a la fuerza que se implementa para herir o infligir perjuicio y menoscabo al prójimo, sea ese menoscabo de orden físico o psíquico. Los romanos llamaban vis, vires a ese vigor que permite que la voluntad de uno se imponga sobre la de otro.
Con frecuencia se hace un uso extensivo de esa palabra para nombrar fenómenos bien diferentes y en particular a todo choque, tensión, relación de fuerza, imposición o jerarquía, lo que es decir un poco cualquier cosa.
Resulta útil precisar el significado que en cada caso se le atribuye. En un sentido estricto, personal si se quiere, la única violencia medible, evidente e incontestable es la violencia física, aquella que resulta en un ataque directo, corporal contra las personas. Dicho de otro modo, es la rudeza brutal en detrimento de otro.
Cuando la violencia se aplica en términos políticos o sociales es conveniente distinguir la violencia ilegal de aquella otra que se suscita en la dimensión del Estado y que se define como la potestad que éste adquiere para ejercer legítimamente el uso de la fuerza que le ha sido conferida. Es decir la fuerza (Vis magna) que actúa dentro de la ley para proteger los valores que una sociedad democrática determina.
La violencia ilegal se manifiesta en las actitudes criminales individuales o colectivas cuya característica principal es el riesgo que le hacen correr a la víctima, y entonces es la vida, la salud, la integridad moral o la libertad la que se pone en juego. Cuando la violencia proviene de la esfera política la violencia hunde sus raíces en la cultura y afecta a la sociedad de tal manera, que limita sus potencialidades presentes y futuras.
Una de las tantas violencias que propicia la política es la corrupción pública, que resulta doblemente abominable por tratarse de una violencia solapada, ejercida en las sombras por aquellos a quienes el pueblo les ha confiado la administración del bien común.
En la así denominada Década Ganada advertimos la desmesura de esa violencia inasible, infligida sobre todo un pueblo por quienes han discurrido su vida en los cargos públicos enriqueciéndose con ellos.
Cada peso sustraído del erario común tiene su correlato de miseria, exclusión, sufrimiento y muerte en el conjunto social, en particular dentro de los sectores más vulnerables y desamparados.
Aún en su ocaso, los Salvadores de la Patria se llenan la boca condenando, como todos lo hacemos, el trillado oprobio de la violencia de la sangre y omiten con hipocresía  la violencia estructural de los diezmos que emanan del pérfido accionar de su gobierno, extraño a todo fin lícito.